Si observas la causa del fracaso de muchas historias para cine o televisión es que nunca supieron definir al protagonista, dueño de la historia y sujeto activo de la misma.
Olvidando que el público quiere saber de quien le estamos hablando, qué le pasó, qué quería y que consiguió.

Por más despliegues técnicos y elencos maravillosos, si no tenemos claros los elementos estructurales de la historia, no tenemos nada. Si hoy queremos empezar a escribir una historia, empecemos por preguntarnos a quién le ocurre, qué le ocurre ( qué quiere) y qué se le opone.

Nos va a ayudar muchísimo!

Responder