“Al pasar el tiempo entendemos que cada paso que dimos era el indicado”

Gracias por visitar mi página y quedarte unos momentos aquí. Quiero contarte algo de mi vida, de mi carrera y de mis sueños.

Fui un niño tímido. A temprana edad la vida me mostraba que la gente había perdido la capacidad de soñar. Sus días se iban en trabajar arduamente, conseguir qué comer, dormir y prepararse nuevamente, seguir luchando al día siguiente tras lo mismo. El mundo exterior no tenía sentido para mí, no lo entendía. Por eso era tan importante aislarme. Aún hoy, me gusta estar aislado.

En el campo puedes armar tu propio mundo entre los cafetales o los cañaduzales; o junto a una cañada a donde nadie llegue. Siempre tuve un mundo secreto, un bosque a donde ir a encontrarme con mis personajes. Esos personajes totalmente reales en mi mente. No importaba la forma, solo la esencia. Un pedazo de madera podía ser la señora Carmen, o don José, o la maestra Bertha. Amaba construir pueblos con ladrillos perfectamente diseñados y puestos uno a uno en cada casa de barro. Tarea que le aprendí a mi hermano Hernán y a Alberto, uno de los amigos de infancia.

Siempre quise tener un pueblo como Walnut Grove, el pueblo en donde vivían los Ingalls. Amé a la familia Ingalls desde que los vi por primera vez en la televisión y un día, en lo plano de una gran piedra tuve ese pueblo, me quedé viéndolo y vi a todos sus personajes sin cerrar los ojos. He sido un soñador con los ojos abiertos.

Aún recuerdo el día que vi la televisión por primera vez en mi vida. Así como el día que llegó la luz eléctrica a la vereda donde vivíamos.

En la escuela nos explicaron en qué consistía la luz eléctrica y cómo se producía el fenómeno. Sigo sin entenderlo, como muchas cosas en la vida que no entiendo cómo funcionan pero que he aceptado como un milagro diario que nos acostumbramos a ver. Hoy creo que este planeta es como esos lugares secretos en donde me ocultaba para jugar y crear. Aquí estamos creando a diario, desde cosas, sueños, relaciones. Todo.

Fue mágico ver cuando nos pidieron que apagáramos las lámparas de queroseno y las veladoras para dar paso a la luz eléctrica. Todos los que estábamos allí rezamos para que todo funcionara y agradecíamos la llegada de la luz. Yo rezaba y fijaba mi mirada en ese bombillo y cuando iluminó, supe que efectivamente estaba en el mundo de los milagros, esos que vería a lo largo de mi vida y no me interesaba explicar.

Luego que el bombillo encendió, corrí. Corría, me iba a correr con los brazos abiertos cuando estaba feliz o sorprendido. Era mi forma de festejar. Corría mucho para sentir el viento pegarme en la cara. Pero si la luz llamó poderosamente mi atención, más lo hizo ver que en lo alto de un poste colgaron una tela blanca y proyectaron una película de la federación nacional de cafeteros (Colombia). Era gente hablando en una pantalla. ¿Podía ser más mágico el mundo?… Había luz eléctrica y eso… Que no sabía cómo se llamaba, pero que yo no asociaba con seres humanos. Esas imágenes en la pantalla, me parecían tan extrañas, los colores, todo.

Días después presenciaría otro milagro que cambiaría mi vida para siempre, o mejor, me marcaría el camino que quería seguir. Ese milagro se llamaba televisión. El primer televisor lo llevaron a casa de mi abuela porque ella era dueña de una hacienda y tenía cierta prestancia en la región, además de dinero para comprar estas cosas. Nos ubicaron frente al televisor una noche, lo encendieron y apareció una imagen gris… lluviosa, nunca vi a nadie ni nada definido. Solo hasta que mis padres decidieron comprar su primer televisor y lo pusieron a funcionar. Lío grande hacer que funcionara, tenía un cable conectado a una antena, puesta en lo alto de un palo de guadua. Todos los días era el mismo discurso:

– Ahí, ahí… No, donde lo tenías antes… Eso, eso… Quieto, quieto… No, se fue la imagen, otra vez. Ahí comienza mi amor por la televisión. Parado frente a ese televisor de marco blanco que aún conservo. Me dije a mi mismo que yo quería estar al otro lado de la pantalla. Era apenas un niño, pero lo tuve tan claro. Mi vida no tendría sentido si no lo lograba.

El tiempo fue pasando y tuve que dejar el campo para irme a estudiar a la ciudad. Fue todo tan extraño, tan doloroso y difícil. Entonces se hizo urgente aislarme más. No podía conectarme con ese mundo exterior lleno de reglas y exigencias que no paraban nunca. Me encerraba a dibujar, pues desde niño también me gustaba la pintura. De hecho en la primaria quedé finalista en un concurso de pintura, solo que el premio no fue lo que esperaba y me enojé mucho. Los premios nunca han sido lo que he esperado y siempre me he enojado.

Aún no sé qué es lo que quiero que traiga un premio, pero sé que al final, los termino tirando o dejando en cualquier lugar.

En ese encierro ocurre algo que tiene que ver con la frase inicial de esta presentación y es que ya para aquél entonces había visto varias telenovelas que me gustaban muchísimo. La señorita Elena, Rina, La gaitana, Los ricos también lloran. Solo que cuando vi que las telenovelas se terminaban, me entró un ataque de angustia al pensar que se me podían olvidar las historias. Ahí empecé a usar los cuadernos del colegio para hacer resúmenes de cada telenovela que veía. Ahí empecé a entrenarme, en escribir historias para televisión. Cuando mi madre me encontró esos cuadernos me castigó tan fuerte que aún hoy, recuerdo con dolor y sin entender el porqué de la paliza que me dio. Era obvio que lo que yo hacía al resumir las telenovelas era lo más importante que podía hacer en mi vida en ese momento. Pero para ella no.

Estudiaba en el colegio INEM de Bucaramanga, un colegio maravilloso para mí. Éramos tantos alumnos y tan diferentes que eso me fue abriendo la mente. Viví la época de las pandillas escolares, de la guerrilla urbana, del rock de los ochenta, de los peinados extraños y la marihuana, que se veía en aquél entonces como algo terrible. Sin embargo, lo que a mí me parecía mágico era que en medio de ese mundo exterior tan áspero, existiera el teatro y personas que les gustara actuar y contar historias en un escenario. Entonces entré al grupo de teatro el BUHO, que dirigía el maestro Alberto Peñalosa. Nunca fui buen actor, pero si persistente. De hecho me costaba aprenderme los textos que nos pedían que interpretáramos. No los veía tan atractivos ni cercanos, a mí me urgía contar historias de otro tipo, más nuestras. Además, para ese entonces padecía pánico escénico aunque nadie entendía en qué consistía ese pánico porque a la vez pertenecía al grupo de danzas de Carmen Mora Mariño y era el conductor oficial de los eventos estudiantiles. Con los años, me daría cuenta que ese pánico no es más que un generador de sustancias al interior del cuerpo a las que uno se vuelve adicto.

“El feliz pecado” fue mi primera obra de teatro. Era una comedia ligera, que el grupo de teatro no aceptó montar porque no les parecía suficientemente buena y yo en rebeldía produje, protagonicé y promocioné. Difícil ha sido para mí atender a un “NO” a la hora de ir por mis sueños. Era mi sueño, mi obra, mi texto y tenía que sacarla adelante.

Hasta mi mamá, que en ese entonces ya se había mudado a vivir en Bucaramanga, me ayudó a conseguir cosas para el escenario. Quizá por revancha con el grupo, que no me había apoyado, inscribí la obra en un festival de teatro a nivel departamental (En Colombia los departamentos son los mismos llamados estados en otros países. Mi Estado o departamento se llama Santander.)

Como habían criticado tanto mi obra y mi puesta en escena, me propuse a hacerle publicidad yo mismo y sorpresa, el teatro se llenó para ver su presentación en aquél festival. Recuerdo que me emocioné mucho porque ese día había partido de futbol de la selección Colombia y aun así la gente asistió a vernos. Amo el teatro, y amo los camerinos y todo el proceso de preparación para salir a escena. Una semana después vino la premiación a lo mejor de aquél festival y zasssssss… “El feliz pecado” quedó como mejor obra del festival de teatro del año 1986 de Santander. Dios de mi vida!… Igual, el premio era una cosa extraña que luego entregué al grupo de teatro, quizá como revancha. En realidad era extraña la forma de aquél premio, nunca tuve claro en donde ponerlo.

Por aquella época también quise escribir cuentos y escribí “Alma en espera”, un cuento con el que quedé finalista en el concurso de cuentos de CAFABA, la caja de compensación familiar de Barrancabermeja Santander. El drama en la premiación de ese concurso solo lo conozco yo, porque esperaba que el premio fuera algo… Cómo decir, algo maravilloso, pues había puesto todo mi empeño en ganar ese concurso y me había inventado tantas cosas para llegar allí, que quizá esperaba que mi vida cambiara cuando lo recibiera. No bastó el aplauso, aparecer en los periódicos y dar una entrevista en una emisora local. Nada. Cuando me entregaron un paquete de algo, envuelto en papel de regalo me empecé a enojar.

- ¿Qué era?
Libros. Si, libros, libros de un gran autor latinoamericano. Libros para un niño de apenas doce o trece años. Yo no quería leer libros ¿cómo me regalaban libros?

Atrás del escenario los tiré y los pateé con rabia y me quedé callado por el resto de la jornada. No entendía porque me felicitaban, nada era importante. Ese premio

había roto todas mis ilusiones. Ilusiones que obviamente aún no se cuales eran pero duré preguntándome mucho tiempo a quien se le ocurrió la estúpida idea de regalarme libros.

Atrás del escenario los tiré y los pateé con rabia y me quedé callado por el resto de la jornada. No entendía porque me felicitaban, nada era importante. Ese premio

había roto todas mis ilusiones. Ilusiones que obviamente aún no se cuáles eran pero duré preguntándome mucho tiempo a quien se le ocurrió la estúpida idea de regalarme libros.

Luego me fui a vivir a Bogotá. Era de los adolescentes a los que se les va la respiración si no se hace lo que ellos querían, esto en silencio obvio, porque mi familia es de carácter recio y no me permitían este tipo de shows. Pero desde jovencito supe que una gripa que no se cura, un dolor de cabeza imaginario, un brote inesperado, todo eso sirve cuando se quiere manipular y siempre lo ponía en práctica, hasta que con el tiempo me generé un cáncer y se me quitó la costumbre.

En Bogotá mis comienzos fueron muy difíciles, pero no importaba porque yo tenía claro que un día entraría a la televisión. Fueron varios años buscando la manera de entrar. Estudié derecho en la universidad Católica de Colombia y terminé la carrera, pero a la par estudié actuación con Ronald Ayazo, un actor reconocido en mi país y fue el quien me dijo claramente:

– Lo tuyo no es la actuación, lo tuyo es ser libretista.

Me enojé tanto, pero lo escuché. Entonces escribía historias, el las leía y me corregía. Un día incluso, pidió una cita con un director importante para que me leyera y el señor nunca nos recibió, los dos nos dormimos en la sala de espera aguardando que el saliera pero nunca salió. Eso me retaba más.

Mi primer programa en televisión abierta fue DIALOGANDO, que eran unos programas unitarios que se pasaban una vez por semana. Solo hice uno, junto a Durley Zapata, una amiga de la escuela de actuación. Fue tan extraño hacer ese dialogando. Salió al aire el 20 de enero de 1.990 y yo, lo vi en compañía de mi familia adoptiva, sonrojado y muy crítico de la historia, que consideré, en ese momento, pudo ser mejor

Pero mi oportunidad grande llegó con una comedia que se llamaba “LA POSADA”. Ufff… Para este momento ya había tocado fondo. Vivía de casa en casa y trabajaba en las noches en un motel de vigilante. Fui mensajero, intenté ser mesero, pensé en vender mi cuerpo, pero jamás me arriesgué porque tenía complejo de patito feo y creía que quizá nadie pagaría por él y hasta pasé hambre pero jamás pensé en retroceder. Mi familia me había dejado claro que me apoyaría si estudiaba derecho, así que asumí que lo demás era asunto mío y hoy tengo claro que asumir que nuestros sueños son nuestra responsabilidad es lo que nos hace lograrlos.

Terminé en ese puesto de vigilante del motel porque ahí solo tenía que estar sentado abriendo y cerrando la puerta del garaje. En ese tiempo vi tantas cosas de la vida sexual de la gente, pero tantas cosas, que eso me abrió la mente al punto que a temprana edad todo me empezó a parecer parte del teatro de la vida. Concluía muchas cosas, demasiado esfuerzo, emociones, promesas, culpas para cinco minutos de placer, pero era lo fascinante, el engaño de la mente.

Desde entonces aprendí a escuchar a las personas cuando entran en crisis de drama. Era genial ver la emoción con la que llegaban al motel y la culpa con la que salían.

Escuchar el rosario de excusas por el cual habían llegado al lugar, cuanto amaban a sus parejas que acababan de engañar con otro cuerpo. Excusas y excusas para no aceptar sus decisiones y sus gustos, lo cual les habría hecho la experiencia más placentera. Pero eso pensaba en ese momento, luego me daría cuenta que la culpa, el remordimiento, el engaño, la aventura, generan en si más placer que el mismo sexo.

A mí me encantaba oírlos, porque además me daban buena propina, mi solución era siempre la misma: Báñese bien y váyase a dormir. Recuerde que Jesús amaba a las prostitutas, no le estoy diciendo puta o puto, solo que si él las amaba por qué usted se va a juzgar?….

Para no dormirme en ese trabajo, me llevaba una máquina de escribir. Escribía toda la noche libretos para una comedia que se llamaba la posada. Lo hacía porque alguien me dijo que era un buen ejercicio ver un programa de televisión y entrenarse escribiendo lo que uno creyera que podía pasar. Guardaba sagradamente cada libreto, sin pensar que meses después, por esas cosas mágicas de la vida, terminaría visitando Tvcine, la empresa que producía la posada y me comprarían mis libretos. A mí me pasó igual que en las películas.

El escritor desapareció un día cualquiera víctima de sus asuntos personales y ese día, por cosas que jamás planeé, llegué a esa productora y pregunté cómo se hacía para escribir libretos.

Escribes libretos?...
Sí, por qué?...
Harías una prueba para la posada?... Es que el escritor está desaparecido. Probarías a escribir un libreto?...
Bueno, no solo uno, tengo cuatro ya escritos y listos. Quieres leerlos?...

Estuve un año al frente de la posada y tuve mucho éxito, conocí el éxito, aunque durante ese año, me la pasé rezando y pagando promesas en la iglesia del Divino niño Jesús para que el rating siempre estuviera a mi favor. El éxito a veces desgasta mucho y se convierte en una adicción que roba días de paz.

De ahí pasó a escribir un sin número de capítulos de MUSIDRAMAS, bajo la dirección de Robert Reyes, un director que me tomó de su mano para convencerme de qué era un buen libretista. Él fue capaz de ver ese talento que yo traía desde niño y me daba la oportunidad de mostrarlo. Fueron muchos musidramas los que hice, muchísimos, y fue Roberto Reyes el que me pidió que presentara un proyecto con el que yo andaba debajo del brazo. Fui a ver a Malcolm Aponte productor de Colombiana de televisión y le presenté la historia de una familia, era mi sueño contar la historia de una familia. Él quería algo por el estilo y adivina qué: Nace PADRES E HIJOS, la serie más exitosa de la televisión Colombiana.

Inicialmente esta serie estaba proyectada para 14 programas de media hora, pero fue tal el éxito desde el primer capítulo, que en la misma semana de estreno, se cambiaron las condiciones y se convirtió en una serie unitaria, con una duración de

UNA HORA diaria, en donde estuve durante siete años. Es importante dejar claro que de esos siete años, escribí la mitad, la otra mitad de capítulos los escribía un equipo contratado por la empresa para poder cumplir el ritmo de libretos que exigía la producción.

Hacer padres e hijos no fue impedimento para que escribiera otro tipo de historias. Por aquél entonces, existía producciones PUNCH, con la que hacía MUSIDRAMAS y varios proyectos como INQUILINOS, AVISOS CLASIFICADOS y mis primeras telenovelas: “MI AMIGA DEL ALMA” y la “HUELLA DE TUS BESOS”, protagonizada por Ana María Orozco, quien luego se convertiría en Bety la fea. Un día me di cuenta que mis alas estaban creciendo y que iba camino al cielo que había soñado.

Por aquella época me pidieron dirigir el equipo de SIGUIENDO EL RASTRO, un docudrama producido para TV CINE. Con Tvcine, también surgió la oportunidad de escribir TABÚ, mi primera telenovela para el horario estelar. Tabú fue la primera telenovela comprada por el canal RCN a una productora independiente. Por ser muy joven, Jorge Ospina, presidente de Tvcine me puso un asesor maravilloso: Ángel del Cerro (q.e.p.d.) a quien le aprendí muchísimo porque era todo un maestro en el tema de las telenovelas. Semanalmente nos veíamos en Caracas o en Bogotá para diseñar capítulos y hacer escaletas.

En Tabú tuve la oportunidad de conocer a Helenita Vargas (q.e.p.d.), con quien llegamos a hacer una amistad hermosa después de que ella aceptó participar en algunos capítulos de la telenovela.

Mi carrera ha estado cobijada por el éxito y el cariño del público. Paralelamente a TABÚ, escribí CONJUNTO CERRADO, una serie juvenil producida para RTI, con la que me gané el premio SIMÓN BOLIVAR.

Después vendrían telenovelas como RAUZÁN, la primera telenovela vendida por RTI a TELEMUNDO, y una de las telenovelas con más ventas alrededor del mundo. Una adaptación hecha junto a JULIO JIMENEZ. Conocer a Julio Jiménez fue maravilloso para mí.

Es un gran genio a la hora de diseñar sus historias, las escaletas, el libreto. Tuve la suerte de pasar una semana con él en su casa de Medellín, donde me guiaba en cada libreto que yo escribía. Julio además de libretista hace cosas maravillosas como pintar y hacer cuadros con pedacitos de tapete que el mismo recorta. De esa época me quedaron dos carboncillos que me hizo, donde me pintó con infinita paciencia.

Desde que empecé mi carrera tuve una inquietud que me fue empujando a abrirme paso en otro campo que para mi era importante: Los libros.

En la televisión Colombiana no existía por aquella época literatura suficiente sobre la manera de contar historias para televisión. Fue entonces cuando inicié una investigación sobre la técnica del libreto y junto con María Cristina Guerrero, conseguimos el apoyo de dos grandes libretistas de la época BERNARDO ROMERO PEREIRO y JULIO JIMENEZ, para redactar un texto académico que permitiera a nuevos talentos tener acceso a la técnica del libreto para televisión.

Conocer a Julio Jiménez fue fascinante, pues era fan de sus telenovelas y hacer una versión de El caballero de Rauzán fue algo que disfruté muchísimo, pero estar cerca de Bernardo Romero Pereiro (q.e.p.d.) fue quizá la culminación a muchos años en la búsqueda de un gran maestro. Bernardo fue ese maestro, el que me enseñó tantas cosas de este oficio y me ayudó a construirme como persona, como libretista, como contador de historias. Fueron muchas horas hablando con él, escuchándolo, incluso tengo casetes grabados con sus enseñanzas. Pensar en Bernardo me aviva, me llena de ganas para seguir escribiendo y para hacer algo que el siempre hacía: Darse sin ningún tipo de egoísmo, a sus alumnos, a sus amigos, a sus compañeros de trabajo. Era tan alcanzable como inalcanzable Bernardo.

CÓMO HACERSE LIBRETISTA DE TELEVISIÓN, nace como respuesta a esa carencia de textos sobre libretos en Colombia. Es un libro y un curso para nuevos libretistas que me ha llevado por muchos países y me ha convertido en uno de los más importantes maestros de guion a nivel latinoamericano.

Me gusta decirlo, porque he sido un apasionado de la investigación de la técnica del libreto y me apasiona formar nuevos escritores, y me apasiona tanto que lo hago muy bien.

Yo tengo una característica y es que me gusta aprender y luego transmitir las enseñanzas. Me cuesta mucho aceptar la prepotencia de un medio con el que muchos sueñan y que pareciera empeñado en cerrarle la puerta a quienes buscan una oportunidad. Por eso formo escritores y por eso, me he preocupado por desarrollar una técnica basada en la escritura para que cada persona pueda materializar sus propios sueños.

Creo que el detonante que hace que me tome en serio este asunto de la materialización de los sueños, se da en una visita a una zona marginada con el elenco de Padres e hijos. Un niño me dijo que le parecía maravilloso que la gente lograra sus sueños, porque él estaba seguro que jamás lograría los suyos. Eso me impactó tanto que duré un par de horas explicándole que lo único que podía alejarnos de

nuestros sueños eran nuestras creencias. Esas creencias que nos dicen que no somos capaces y nos sumergen en una vida de carencia.

 

Tenía claro que para materializar mis sueños había usado la escritura y por eso me puse a desarrollar una nueva técnica enfocada a la construcción de proyectos de vida, basada en el recorrido del héroe en una historia de televisión. Nace así mi segundo libro: Mañana a mañana, un libro que me llevó igual que COMO HACERSE LIBRETISTA, a dar muchos cursos y conferencias a nivel nacional. Siempre con un objetivo: Enseñarle a mis alumnos como materializar sus sueños escribiendo. Luego me enteraría que a eso se le llamaba proyecto de vida.

 

En Colombia escribo posteriormente tres historias para TELECOLOMBIA, hoy FOX TELECOLOMBIA: “Amor de mis amores”, “Por amor” (La primera telenovela producida por TELECOLOMBIA para un canal extranjero Telefutura-Univisión) y Retratos, quizá una de las series más recordadas por el público que ha seguido mi carrera y con la que curiosamente me ocurrió algo, poco visto en el negocio de la televisión.

Retratos, se enfrentó a la serie de caracol televisión “EL VUELO DE LA COMETA”, escrita completamente por mí, en las épocas de TABÚ, que había sido adquirida por Caracol a Tvcine.

Retratos

El Vuelo de la cometa

Amor de mis amores

Por amor

Para el año 2006 escribo, dirijo y produzco ¿QUÉ ES ESTO TAN RARO? una obra de teatro con gran acogida entre el público colombiano y presentada en una larga temporada en el teatro CAMARÍN DEL CARMEN. Qué es esto tan raro estaba protagonizada por Margalida Castro, Mauro Urquijo, Mayer Rodriguez y me dio la oportunidad de hacer un personaje pequeño. Fue emocionante hacerlo y ver el teatro lleno noche tras noche, pero más emocionante, convertirme en la voz de muchas personas que encontraron en ésta obra una dignificación a sus elecciones de vida.

 

Todo lo que yo escribo busca entretener, pero más que eso, llevar un mensaje que haga que el público sienta que la vida es bella. Mensajes que les ayuden a creer en si mismos, en sus sueños y que los saquen de esto que llaman la realidad y que veo que para muchas personas es algo muy complejo. Me hace muy feliz cuando las personas que han visto mis historias, ha ido a mis presentaciones o han leído mis libros me dicen GRACIAS!… Gracias porque me cambió la vida y yo sé que sí, que una historia, un libro o una palabra dicha en el momento preciso puede cambiar la vida a muchísima gente.

En el año 2006, ocurre algo curioso. Hice lo que siempre me había dicho que no haría, aceptar una propuesta para trabajar fuera de mi país. TV AZTECA me invita a unirme a su equipo de creativos y viajo a México en donde sin darme cuenta como, debo empezar de nuevo. Un nuevo país, nuevas reglas, nueva forma de contar historias pero ante todo, la certeza de que podía hacerlo porque siempre creo en mí. Para muchos México es un gran sueño en su vida profesional, yo lo convertí en mi sueño pues al comienzo me costó aceptar que había dejado Colombia.

Sin embargo, iniciar mi vida en México me cambia totalmente la perspectiva del mundo. Es como si al salir de Colombia hubiera dejado a otro Héctor.

En Colombia siempre fui querido y respetado porque empecé desde muy joven en televisión, pero al llegar a México era uno más, y tuve que ganarme a pulso cada cosa que he conseguido.

En TV AZTECA inicio escribiendo DESEO PROHIBIDO, una serie producida por ARGOS TELEVISIÓN y emitida por AZTECA 13. En Deseo prohibido conozco a grandes actores como Fernando Lujan y Dolores Heredia, que me permitieron creer más en mí, porque al ver mis textos interpretados por ellos, supe que era un escritor que escribía desde el alma, que tenía sentimiento en cada palabra que ponía en el papel. También ahí se empezó a forjar un carácter nuevo, pues el libretista en México es muy maltratado y yo nunca he sido cómplice del irrespeto, del miedo o del maltrato por parte de los nadie. Tuve que vencer los sentimientos extraños que experimentaba al estar en otro país y ganarme un respeto y un derecho a estar, en eso me ayudó el haber pasado años atrás por el cáncer, pues cuando enfrentas una enfermedad tan fuerte como esa, sabes que tienes que sacar de adentro tu verdadera esencia y pierdes el miedo. No se negociar con el miedo, a quien comparo con el demonio y aplico la frase que usaba Chavela Vargas “Cuando al diablo lo invitan a mi casa dice: Yo donde esa pinche vieja no voy.”

¿Qué es esto tan raro?

Deseo prohibido

También escribí ETERNAMENTE TUYA, originalmente ETERNAMENTE TUYA la empezó otra escritora, pero por asuntos que desconozco ella no pudo seguir y yo continué al frente del proyecto. Un proyecto que me exigió usar toda la técnica para mantenerlo al aire con un rating aceptable. Difícil de escribir, pero que me fue llevando a conocer la idiosincrasia mexicana. A no inventar tanto y a ir más directo al corazón del público.

Por el año 2011 llega EMPERATRIZ, una telenovela protagonizada por GABY SPANIC en la que pasaron ocho escritores para los primeros cinco capítulos. Luego me la entregaron a mí. Emperatriz, es hasta hoy, la telenovela que más cerca estuvo de ganarle a televisa. No fue fácil, no fue fácil porque nuevamente se pone a prueba esa relación escritor – productor –elenco, pero logramos con el equipo de escritores que tenía a cargo convertirla en una telenovela recordada por el público y con un buen nivel de audiencia. Es más, podría decir que Emperatriz, es la telenovela que me da a conocer en México, aunque también es la telenovela que me sume en una etapa de mi vida en la que no sabía si quería seguir en el negocio.

Es divertido verlo desde ahora, pero si fue una prueba de fuego que con el tiempo asimilé y de la cual saqué muchas enseñanzas para seguir adelante.

Eternamente tuya

Emperatriz

Pero hay una cosa maravillosa que ocurrió en TVAZTECA, y es que apoyado por dos de sus ejecutivos: JAIME ALJURE y MARIO SAN ROMÁN, logro echar a andar la escuela de escritores del canal. Tal cual lo había soñado. Ahí formé un semillero de escritores que hoy en día están en el mercado y me da ese prestigio como maestro de escritores que me ha abierto muchas otras puertas.

Pero por aquella época otro sueño se materializa: Publicar EQUIPAJE PARA UN SUEÑO, un libro editado por EDITORIAL PLANETA MÉXICO, en donde hablo directamente del proceso para crear proyectos de vida y materializar sueños. Este libro fue publicado también por planeta Colombia y me conecta con miles de personas en los dos países. Equipaje es de mis libros más queridos por el público.

Equipaje para un sueño

Teatro Wilberto Cantón

Posteriormente vienen LAS 9 ESTACIONES (Randóm House Mondadori), otro sueño con el que me tomé mi tiempo para hacerlo realidad pues hablaba de la sanación interior pero que al salir al público me llena de un gran reconocimiento, pues enseña cómo a través de la escritura podemos sanar nuestras emociones y así dejar la enfermedad a un lado.

Con Las 9 estaciones nace la conferencia “Las 9 estaciones”, que dura en escena seis años en Colombia y México.

Mientras esto ocurría, escribo también TERAPIA DE PAREJA, una serie corta producida por BTV para el PERÚ.

Terapia de parejas

Mi marido tiene Familia

Y fue cuando decido abandonar TV AZTECA y hacer mi cambio a TELEVISA, en donde llevo escritas varias telenovela, pero logrando un gran reconocimiento con la telenovela MI MARIDO TIENE FAMILIA, la primera telenovela de la que hacen segunda parte.

También he escrito varias telenovelas en proceso de desarrollo y producción, entre ellas:

CUANDO TU ME QUIERAS, para el productor SALVADOR MEJÍA

ADN, para el productor JOSE ALBERTO CASTRO

EL LADO OSCURO DEL AMOR, para el productor ROBERTO HERNANDEZ

Diseñé la segunda temporada de MI MARIDO TIENE FAMILIA, y me está abriendo campo en el mundo del cine con el productor LUIS URQUIZA y la productora ASTILLERO FILMS.

También hago radio y televisión como colaborador en LA MUJER ACTUAL con JANETE ARCEO en el grupo radio fórmula. Participación en la que llevo siete años continuos.

Mujer actual

Mujer actual

Para la feria del libro de Guadalajara 2017 se lanza SOY, un libro especializado en escritura para la vida, proyecto del que hacen parte todos los demás libros.

Actualmente estoy en proceso de creación de mi propia escuela y agencia de escritores HECTOR FORERO ASOCIADOS, con la que busco generar nuevos contenidos para nuevas plataformas.

Hoy al mirar el camino recorrido solo puedo decir que si, que ese niño que creyó en sus sueños tenía razón, los sueños se hacen realidad. Ahora vivo al otro lado de la pantalla, esa misma frente a cual me prometí hacerlo. Sigo leal a las historias que hacen vibrar mi corazón, sigo leal al lenguaje de los sentimientos y sigo cerrando los ojos, abriendo los brazos y echándome a volar cada día.

Gracias por estar.